En estos días el género femenino es tema en todos los medios de comunicación, tanto visuales, radiales como escritos, esto gracias a que se celebra el día internacional de la mujer, un día que “recuerda la lucha de siglos para erradicar la desigualdad de género” y que sin embargo se ha convertido como todas las celebraciones en una excusa para que el consumismo haga de la suyas, es un día banal donde las flores y la cursilería barata toman protagonismo y cancelan lo importante de la fecha, una celebración que a mi parecer debería ser un momento de luto, duelo, información, sensibilización y meditación, en donde se recuerde que la lucha continua, que los derechos de la mujer deben ser dignos y respetados, un día que enaltezca con orgullo a todas aquellas mujeres valientes que tomaron acciones, fueron blanco de rechazo y murieron por condiciones más dignas de trabajo y vida, un día para rechazar la violencia contra la mujer, una epidemia mundial que destruye, denigra y pasa desapercibida.
Cuando se habla de violencia contra la mujer suele pensarse en golpes y maltrato físico, que si bien es un gran problema porque en Colombia el 20% de las mujeres han sido golpeadas por su pareja, una cifra nada pequeña y que sin embargo no es reconocida y se acepta como parte natural de la vida, no es la única manera de violentar y vulnerar a la mujer, existe muchos y diversos modos de irrespetar sus derechos como la violación, o agresión sexual, la violencia contra las niñas, la violencia psicológica que es la menos reconocida y que experimentan millones de mujeres en el mundo, la violaciones y maltratos en situaciones de conflicto armado como el de Colombia que obligan al desplazamiento forzado, que trae consigo prostitución, denigración y mendicidad.
Intentemos entender un poco mas de que se tratan todas ellas, La violencia psicológica es un tema profundo que se ha tratado de una manera superficial y desinteresada, esta incluye maltrato verbal que se da cuando la pareja insulta y manipula la situación a favor de sus mandatos e intereses en forma repetida, el acoso que es de múltiples maneras, en donde el que tiene la autoridad o el poder cree disponer de su subordinada a como le parezca, llegando a pensar que tiene acceso hasta de su sexualidad, el control de los recursos físicos, financieros y personales que destruyen eficazmente la seguridad y la confianza de la mujer en sí misma.
“No sabes lo que significa vivir con miedo”, cuando eres victima de la violencia, bloqueas instintos de conservación, crees que todo lo que te sucede es porque te lo mereces o porque simplemente así debe ser, te engañas y justificas con argumentos tan ingenuos y poco factibles que purgan las acciones de los violentadores, olvidando u omitiendo que los actos de tortura en contra de la mujer están prohibidos y no deberían existir en una sociedad que se jura civilizada al tiempo que viola, abusa sexualmente a sus mujeres, mutila sus genitales, comete incesto, abortos y matrimonios forzados, una civilización que permite el tráfico de sus seres humanos y que acepta tratos crueles, inhumanos y degradantes.
Es por ello que se hace necesario entonces recordar que este día y todos los días son a favor de la vida digna y de la lucha por un mundo sin discriminación de ningún tipo, donde las culturas acepten a sus seres humanos como seres heterogéneos y hermosos que hacen fascinante la diversidad, donde los derechos se hacen necesidades y exigencias, una lucha que no ha sido inventada en la actualidad, ni siquiera 100 o 1000 años atrás sino que viene desde que al hombre se les dio por darle valores a la vida y a la dignidad del mismo hombre.
Karen Carreño
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